El proyecto Creación del Material Didáctico Creativo e Interactivo ART.LINE para el desarrollo de la creatividad y el pensamiento crítico como bases de la alfabetización visual y digital en los alumnos de educación primaria (H24-006-I), es un proyecto financiado por la convocatoria del Programa Propio de Inversiones Estratégicas para el Desarrollo de Capacidades de Investigación y Transferencia (Programa Incentiva) del Instituto de Investigación, Transferencia e Innovación (ITEI) del Vicerrectorado de Transferencia de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR).

El proyecto destaca el papel fundamental de la educación primaria en el desarrollo de la creatividad y el pensamiento crítico, apostando por la creación de materiales didácticos creativos e interactivos basados en las artes visuales. El diseño y desarrollo de estos recursos resulta clave para adaptar los procesos de aprendizaje a las necesidades del alumnado actual, favoreciendo experiencias educativas más dinámicas, participativas y significativas. A través de estas herramientas, se impulsa la adquisición de competencias clave que integran la reflexión crítica y la expresión creativa en un entorno cada vez más tecnológico.

Este proyecto desarrollado por investigadores del grupo Escopic@ se vincula directamente con el Máster Universitario en Didáctica de las Artes Plásticas y Visuales, por lo que los alumnos de este programa están invitados a participar activamente en él. Su colaboración puede materializarse a través de la reflexión y creación de materiales didácticos en el marco de la asignatura de Investigación en Educación Artística en Contextos Contemporáneos, así como mediante su participación en el pódcast hAIy Mucho Arte en el marco de la asignatura de Didáctica de las artes Visuales: Contextos y Métodos.

La iniciativa se organiza en tres subproyectos principales:

Un material didáctico creativo e interactivo se distingue por su capacidad de implicar activamente al alumnado en el proceso de aprendizaje, transformándolo de receptor pasivo en protagonista. No se limita a transmitir contenidos, sino que propone experiencias: invita a explorar, experimentar, tomar decisiones y crear.

Su carácter creativo radica en el uso de enfoques originales —como las artes visuales, la narración, el juego o la resolución de retos— que estimulan la imaginación y permiten múltiples interpretaciones o soluciones. Por su parte, la interactividad implica que el material responde a las acciones del estudiante, ya sea a través de dinámicas manipulativas, recursos digitales o propuestas colaborativas.

Lo que realmente lo hace único es la combinación de ambos elementos con una intención pedagógica clara: generar aprendizaje significativo. Esto se traduce en materiales que conectan con la realidad del alumnado, fomentan el pensamiento crítico, promueven la autonomía y facilitan la construcción activa del conocimiento, en lugar de su simple memorización.

Un puente para observar, interpretar y responder

1. Caso de Estudio MDCi Lig´arrte

Imágenes cedidas por Yavanna León Giménez (2025)

La etapa de educación primaria es crucial para el desarrollo del pensamiento crítico y de la creatividad. El MDCI utiliza el arte como un puente para que los niños aprendan a observar, interpretar y responder a su entorno. Aprenden a ver el arte no solo como una forma de expresión personal, sino también como una herramienta para construir conexiones y comprender el mundo que los rodea.

El juego Ligr´artte, elaborado por Yavanna León Giménez en el marco de la asignatura de Investigación en Educación Artística en contextos contemporáneos, del Máster Universitario en Didáctica de las Artes Plásticas y Visuales en Educación Infantil y Primaria, se configura como un ejemplo sólido de Material Didáctico Creativo e Interactivo (MDCI). A través del proyecto Ligr’artte, la autora articula de forma coherente objetivos pedagógicos, procesos de investigación y producción artística, integrando metodologías como la investigación-acción y las metodologías artísticas de enseñanza . Este planteamiento sitúa el trabajo en una línea contemporánea de investigación educativa basada en la práctica.

Desde el punto de vista de la creatividad, el MDCI destaca por colocar al alumnado en el centro del aprendizaje, promoviendo la exploración activa de los elementos básicos de la imagen y su relación con artistas contemporáneos. La decisión de trabajar con fragmentos visuales y elementos característicos en lugar de obras completas facilita la comprensión y estimula la interpretación, favoreciendo un aprendizaje significativo y accesible . Asimismo, el diseño abierto del material permite que el alumnado no solo juegue, sino que también genere nuevas formas de interacción, ampliando el potencial creativo del recurso.

La interactividad se construye principalmente a través del formato de juego de cartas, que fomenta la manipulación, la toma de decisiones y la interacción entre iguales. Durante su implementación en el aula, se observa cómo los estudiantes verbalizan las relaciones entre los elementos visuales —colores, líneas o formas— al justificar sus elecciones, generando dinámicas de diálogo, negociación y aprendizaje colaborativo . Este componente convierte la experiencia en un proceso activo donde el conocimiento se construye de manera compartida.

En última instancia, el carácter flexible del material, que permite múltiples usos —desde juegos de memoria hasta actividades de creación artística— refuerza su valor como recurso didáctico interactivo. Ligr’artte no se limita a una estructura cerrada, sino que se presenta como un dispositivo pedagógico abierto que fomenta la alfabetización visual, la creatividad y la construcción de conocimiento significativo, evidenciando el potencial de los MDCI en contextos educativos contemporáneos.

2. Caso de estudio MDCI Árbol Sensorial

El Caso de estudio MDCI: Árbol Sensorial se inscribe dentro de la misma lógica pedagógica que Ligr’artte, al concebirse como un material didáctico creativo e interactivo orientado a la construcción activa del conocimiento. En este caso, el dispositivo se articula en torno a la metáfora del árbol como estructura organizadora, donde los diferentes elementos visuales —formas, colores, texturas— funcionan como unidades de significado que el alumnado puede manipular, combinar y reinterpretar. Este planteamiento no solo favorece procesos de asociación y clasificación, sino que introduce al estudiante en una lectura activa de la imagen desde lo sensorial y lo experiencial. Desde la perspectiva de la creatividad, el Árbol Sensorial propone un entorno abierto donde no existe una única solución, sino múltiples recorridos posibles. Al igual que en Ligr’artte, el alumnado no se limita a reconocer elementos, sino que los utiliza para construir significados propios, reinterpretar lo observado y generar nuevas narrativas visuales. Las consignas planteadas —transformar objetos, asociar emociones o explorar combinaciones formales— activan el pensamiento divergente y convierten el proceso creativo en una experiencia accesible, lúdica y significativa. En términos de interactividad, el material combina la manipulación directa con dinámicas colaborativas y elementos híbridos que amplían la experiencia. La organización en formato kit facilita el trabajo en grupo, promoviendo el diálogo, la negociación y la toma de decisiones compartida. Además, la incorporación de recursos como códigos QR introduce una capa digital que conecta lo físico con otros contenidos, enriqueciendo el proceso de aprendizaje y favoreciendo distintos ritmos y estilos de exploración.Todo ello se vincula directamente con uno de los objetivos clave de la educación artística en primaria: la alfabetización visual. Este MDCI permite que el alumnado no solo identifique elementos básicos de la imagen, sino que aprenda a interpretarlos, relacionarlos y utilizarlos de forma consciente en sus propias producciones. De este modo, el Árbol Sensorial contribuye a desarrollar una mirada crítica y sensible ante lo visual, capacitando a los estudiantes para comprender y producir imágenes en un entorno cada vez más mediado por lo visual, y reforzando así su competencia comunicativa y creativa.